Cholbi tiene abiertas varias quejas de oficio relacionadas con deficiencias en centros de educación especial
El Síndic de Greuges de la Comunidad Valenciana ha abierto una queja de oficio para conocer la situación de un alumno del Instituto Soler i Godes de Benifaió, que sufre continuos ataques epilépticos y tiene que ser atendido por su madre durante el recreo y en el servicio de urgencias del colegio. Esta situación viene generada por la falta de un enfermero diplomado tras la presunta negativa de las consellerias de Educación y de Sanidad a cubrir esta plaza, tal y como recogen diversos medios informativos de la Comunidad.
El síndic, José Cholbi, es plenamente consciente de la situación en la que se encuentran los niños que sufren discapacidad. En su opinión, los centros de educación han de estar dotados con educadores y profesionales de apoyo, fisioterapeutas y enfermeros, y lograr así la integración de su alumnado. Son varias las resoluciones dirigidas por el Defensor del Pueblo valenciano a la Administración Pública para que disponga los recursos materiales y humanos que garanticen los objetivos que dentro del sistema educativo están establecidos con carácter general para todos los alumnos de educación especial
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Como recuerda José Cholbi en sus resoluciones, en ejercicios anteriores, ya hizo suyas las reivindicaciones de las asociaciones de padres de niños discapacitados para que la Administración Pública procediera a la creación y dotación de puestos de diplomados en enfermería en aquellos centros docentes que escolarizan a estos alumnos y que presentan trastornos asociados a diversas patologías
. En concreto, y dirigiéndose a las Consellerias de Educación y de Sanidad, ha recomendado que, en el ámbito de sus respectivas competencias, promuevan la creación y dotación de dichos puestos de diplomados en enfermería
. Asimismo, en sus resoluciones, el Síndic de Greuges insta a la Comisión Mixta de la Salud Escolar para que sus representantes en las mencionadas Consellerias promuevan las actuaciones oportunas que garanticen la presencia sanitaria permanente de dichos diplomados.
Por otro lado, José Cholbi ha abierto otra queja de oficio para investigar la veracidad de las informaciones publicadas en varios medios de comunicación, en la que se denuncia que sesenta alumnos del colegio Rafael Altamira de Alicante tienen que recorrer a pie los dos kilómetros y medio de distancia que hay entre sus viviendas y dicho centro escolar porque la Consellería de Educación ha decidido no subvencionar este curso el servicio de transporte escolar (servicio que venía prestando en los últimos diez años) al aplicar de forma estricta el criterio de lejanía, que establece que para poder disponer de transporte escolar gratuito han de mediar al menos tres kilómetros de distancia al centro escolar.